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Un encuentro para pensar sobre el teatro universitario

La agrupación Universitaria Contratexto Teatro USB, participó en un encuentro de artes escénicas celebrado en Guayaquil Ecuador a finales de 2012 y como parte de esta actividad, el diario El Comercio de esta ciudad le dedicó un espacio al trabajo de nuestros muchachos:

Aparecen en escena dos vagabundos que se consideran “perdedores del sistema”. Duermen en la calle. A falta de sábanas se envuelven con periódicos. Utilizan una llanta de carro como almohada.

Todo ocurre en la obra ‘Dos posturas, una locura y una concluyente desmesura’, en la que actúan los venezolanos Roberto Linares y Arturo Arbero del grupo Contratexto, de la Universidad Simón Bolívar de Venezuela. Fue presentada en el XVI Encuentro Nacional de Teatro Universitario y Politécnico del Ecuador.

Los vagabundos que personifican imaginan, porque la imaginación es el único bien cotizado que tienen. Se visualizan en un restaurante lujoso. Ordenan lo que solo en sueños podrían pedir: langostinos, caviar, champán francés, queso holandés...

Luego vuelven a su realidad. Viven en la calle rodeados de desperdicios. “Ser un humano no es bien remunerado”, dice en voz baja uno de ellos. “Nos enfrentamos al sistema y salimos golpeados. Perdimos”, responde el otro.

Este grupo venezolano es una de las 12 agrupaciones universitarias participantes del encuentro. Además de la exhibición de obras teatrales, se realizan mesas de discusión sobre el quehacer de las agrupaciones universitarias.

Roberto Linares, director del grupo teatral de la Universidad Simón Bolívar de Venezuela, cuestiona la poca profesionalización de muchas agrupaciones universitarias que asumen su actividad como un pasatiempo.

"Nosotros permitimos que quienes se gradúan en nuestra Universidad sigan en el grupo de teatro. Esto facilita los procesos a largo plazo, la profesionalización”, explica Linares. Diferente a lo que realiza el grupo Aquelarre, de la Universidad Técnica de Cotopaxi, donde solo los estudiantes activos pueden formar parte de la agrupación. Julia Mayorca, directora de Aquelarre, acepta que esto dificulta la profesionalización del grupo. Y añade otra dificultad: “Muchos integrantes del grupo se retiran a los pocos meses para no descuidar sus estudios ”.

Otro de los puntos tratados es si las universidades deben o no pagar a los integrantes de los grupos teatrales universitarios. El director teatral Virgilio Valero considera que no, ya que esto “contradice el espíritu vocacional que deben tener los universitarios que aspiren a hacer teatro”.

Juan Coba, director del grupo Arawa de la Universidad de Guayaquil, opina que sí deberían tener remuneración. Cree que es fundamental que toda institución universitaria tenga un grupo de teatro como parte de la educación integral que debe transmitir.