Cheila regresa de Canadá a pasar navidades en la hermosa casa que pudo regalarle a su madre con todo su esfuerzo. Trae consigo una gran noticia: por fin hará realidad su sueño de cambiar de sexo y ser una mujer total. Poco falta para operarse, pero requiere del apoyo de su familia. Tras ver a la otrora hermosa quinta en completo deterioro y ocupada por un caótico tropel de hermanos, cuñadas y sobrinos, a Cheila se le develarán duras verdades que la harán replantearse la relación consigo misma y con su familia, al descubrir la mayor pobreza de la que adolecen: el desamor, la intolerancia y la mezquindad.
Varios relatos de tíos adultos mayores y sus sobrinos, todos de muy diversa naturaleza y extracción social bajo un denominador común: su homosexualidad. Así, el director del film cuenta su relación con un tío neurótico y fantasioso ya difunto; a la que se suman las historias de un travesti, antiguo imitador de Celia Cruz; un tío que cose en una vieja máquina; un peluquero solitario; un viejo actor y bailarín; un poeta; y un activista que lucha por los derechos de las minorías.
En medio de una Caracas revuelta, Armando es un hombre de cincuenta años que trabaja en su propio laboratorio de prótesis dentales. En su tiempo libre busca a hombres jóvenes en paradas de autobús y les ofrece dinero a cambio de que lo acompañen a su casa, pero solo busca compañía y observarles, no pide más. Pero Armando también tiene otra costumbre, la de espiar a un hombre de edad avanzada, con quien tiene un vínculo en común en su pasado. Un día Armando conoce a Elder, un joven de dieciocho años líder de una pequeña banda de delincuentes juveniles. Y se lo lleva a su casa, sin que ninguno de los dos intuya que de ese encuentro nacerá una relación que los cambiará para siempre.
Nota: Todas las proyecciones se realizarán en el Conjunto de Auditorios a las 12:00 m.